Frikipost

El día que muera Stan Lee…

El 12 de noviembre de 2018 es una fecha muy triste para los miles de seguidores y fans del Universo Marvel (y del mundo del comic en general); es la fecha donde un gran genio nos dejó. Pero Stan Lee no está muerto, está más vivo que nunca, su legado permanece en la mente y el corazón de muchas generaciones.

Uno de los mayores genios creativos del siglo pasado nos ha dejado. Parecía que este momento nunca iba a ocurrir, pero desgraciadamente a los 94 años, el gran maestro nos ha dejado.

Su imagen trascendió del mundo del comic para ser el peluquero de Thor, un cartero de New York, o jurado en un tribunal.

Este artículo no está realizado para ganar seguidores, ni para que Google lo coloqué en el top de noticias, ni con ningún fin en concreto. Simplemente es un pequeño y póstumo homenaje a nuestro querido Stan Lee, al que le debemos tanto.

¿Por qué Stan Lee me cambió la vida?

Al conocer la fatídica noticia se me ocurrieron diferentes títulos, uno de ellos era éste: “Por qué Stan Lee me cambió la vida“.

Puede parecer un título algo oportunista, pero es totalmente cierto. En mi vida personal Stan Lee ha tenido mucha más influencia que otros personajes de mi tiempo como pueden ser presidentes del gobierno, papas, Cristiano Ronaldo, o Woody Allen. Incluso superando a escritores, profesores, o muchas otras personas que han estado muy presentes en mi vida.

No veía la necesidad de realizar un artículo contando todo lo que ha aportado el viejo Stan en el mundo del comics, las peripecias para que Marvel sobreviviera,  su influencia en el panorama cultural, o simplemente hablar sobre su extensa biografía con alguna que otra polémica. Eso se lo dejo a los artículos de periódicos de grandes medios que mandarán a algún redactor a escribir sobre Stan Lee sin haber leído un comic en su vida, y que seguro que aprovecharán para sacar algún trapo sucio.

La importancia está en como Stan Lee ha estado tan presente para miles y miles de personas, y que sin llegar a conocerlo directamente, han sido totalmente influenciadas por este fantástico personaje.

Como no puede ser de otra manera, tengo que hablar desde mi experiencia personal, en la que seguramente mucho de vosotros os veáis reflejados.

Stan Lee junto con otros grandes genios literatos como Lovercraft o el propio Tolkien nos han ayudado para que una generación nos crearamos, o fantasearamos con, nuestros propios mundos. Unos mundos llenos de personajes, superhéroes, poderes, magia, enfrentamientos, victorias, y momentos épicos. En definitiva a hacernos mucho más frikis, algo de lo que estamos muy orgullosos.

Stan Lee hizo imaginar tanto a jóvenes y no tan jóvenes, que un mundo mejor (o diferente) era posible. Un mundo en el que podíamos volar, tirar rayos con las manos, levantar coches, repartir tortas a los que se portaran muy mal, y donde el bien siempre triunfaba frente al mal.

Stan Lee me hizo imaginar que todo ese mundo existía en Estados Unidos, al otro lado del charco. Que en aquel país había personas que por el día trabajaban de fotógrafos, y por la noche se lanzaban en teleraña por los tejados.

Stan Lee mi hizo imaginar que en la vida real “un gran poder conlleva una gran responsabilidad“.

Stan Lee me hizo imaginar que pudiera existir el microverso, las nano partículas, los rayos gammas, los viajes espaciales, la inteligencia artificial, los dioses nórdicos, y tantas cosas más.

Me hizo imaginar que un día tendría la fortuna de encontrármelo en una tienda de comics (tal como sucede en esa película de Kevin Smith), y de esta manera darle las gracias por todo lo que me ha dado a mi, y a todos aquello que sin haber leído un comic disfrutan (tanto o más que yo) en el cine con el Capi, Thor o Lobezno.

Stan Lee tuvo la “suerte” de rodearse de grandes amigos, compañeros, y profesionales que crearon y a la vez creían en todo estos mundos fantásticos: Jack Kirby, Romita, Buscema, y muchos más. Amantes de su trabajo, y “culpables” de hacer que un niño gastara sus pocos ahorros en una pequeña tienda de barrio para conseguir el comic de esa semana. Devorando viñetas, y haciendo que fuera imprescindible su “dosis” de olor a tinta semanal.

Gracias a todos ellos y a Stan Lee, por hacernos imaginar.

Descanse en Paz, Excelsior.

Si te ha gustado compartelo 🙂
Share on Facebook
Facebook
29Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Únete a la charla